Si algo podemos encontrar común en todo humano es la percepción de la brevedad de la vida que se nos concede. Y es igualmente común en los humanos que, en esta corta vida, uno elabore en lo más profundo de de ser una interminable lista de aquello que querría hacer. Y así, heme aquí, en una mentalmente bulliciosa noche, a fecha de seis de enero del año sexto del tercer milenio y con veinte minutos pasados de las dos de la madrugada, tratando de satisfacer, sacando punta penosamente a un deshecho lápiz publicitario bajo la blanquecina luz de un teléfono móvil, uno de los deseos impresos en mi lista personal. Escribir un libro.
No soy un gran narrador, ni un hábil artífice de la palabra. Pero aun así, como todo el mundo, durante mi corta existencia he adquirido percepciones acerca de todo lo que me rodea. Y así, carente de conocimientos previos, trataré de exponer con científica meticulosidad mi parecer acerca de todo aquello opinable.
Así, mi querido lector probablemente inexistente, aquí empieza el final del principio, y ahora acaba el principio de todo lo demás.
El prólogo del libro que tal vez nunca se escribirá
Sorpréndome a mi mismo abstraído, fija mi mirada en la vacía palma de mi mano. Ante mí, letras, y a mis flancos, libros. Siento la locura que me corroe, autodestrucción consentida con una finalidad elevada. Banales conversaciones en instantáneas mensajerías. Aburrimiento hiriente que alimenta mi desesperación. Cuento con mi pútrida mente los días que restan para mi libertad. Libertad que anhelo, deseo, requiero sin falta. Y es que mi exhausto cuerpo no aguanta más. No más insípidos e inútiles trabajos, no más repetitivos y aborrecibles comentarios críticos. No más.
Éstas son mis meditaciones, y espero sirvan a una causa al menos. Espero den fuerzas a aquellos que emprenden el camino del segundo curso de la educación secundaria voluntaria. Espero que tengan paciencia, pues la van a necesitar. Ahora, me retiro a mi cubículo, destrozado por la impotencia ante la situación. Una situación en la que uno hace lo que no quiere para conseguir lo que quiere. Una situación que veo se repetirá durante toda mi existencia.
El secreto de aburrir a la gente es explicarles todo sobre ti
François-Marie Arouet Voltaire
Bueno, sé que se trata de un tema típico y recurrente en los blogs, pero hace un par de días estuve dándole vueltas a hacer una semana de sesiones intensivas de cine con algunos amigos, y redacté una lista que os muestro a continuación ahora me doy cuenta que he perdido. Pero bueno, me hace ilusión así que iré poco a poco engrosando una lista de películas realmente buenas, geeks o divertidas que nadie debería perderse.
Star wars (I a VI): Sin comentarios, todo el mundo debe haberla visto, la máxima expresión de la fantasía espacial a mi parecer.
La naranja mecánica: Un joven ultraviolento recibe un revolucionario tratamiento de shock. No apta para delicados, pero recomendable en todo caso.
La chaqueta metálica (especialmente la parte de la instrucción): Crítica al ejército americano y la instrucción de éste durante la guerra de vietnam, o al menos así la interpreto yo. La primera parte, donde se muestra la instrucción, da risa para rato.
Demolition Man: ¿Algun quebranto? En una sociedad futurista sin violencia, un policía crio-preso es descongelado para acabar con un peligroso asesino. Bestial en todos los aspectos.
The Matrix (la primera): ¿Qué se puede decir de ésta maravilla?
Battle royale: Un grupo de jóvenes japoneses, con un arma aleatoria cada uno y encerrados en una isla donde en tres días debe quedar solo uno. ¿Puede haber algo más friki?
Kill bill (volumen 1 y 2): La perfección y conjunción ideal del talento indiscutible de Tarantino. Mucha sangre, diálogos abundantes y una música de diez. Muy recomendable.
Pulp Fiction: Todo un clásico, y como muchos, inclasificable. Todo humano debe haberla visto para ser considerado igual a sus semejantes. De lo contrario debe ser ejecutado.
Snatch: Robos y violencia con humor, ¿qué mas queréis?
El club de la Lucha: rallada mental en estado puro. Hay que verla para comprenderlo
Jurassic Park (exclusivamente la primera): ¿Como detienen la mitosis celular?. Me encanta, impregnada toda ella de un componente Geek que me apasiona.
2001: Sobran las palabras. Obra maestra en todos los sentidos, incluyendo la música.
Cube: Gente encerrada en cubos interconectados entre ellos y repletos de trampas. ¿Alguien da más?
Cube Zero: Lo mismo pero desde el punto de vista de un operario del Cubo. Mejor que la original.
Contact: La han puesto millones de veces en la tele. Contacto extraterrestre con componente Geek-científico que me encanta.
Una mente Maravillosa: La vida y obra de un matemático esquizofrénico. Basada en hechos reales, muy recomendable.
El sentido de la vida: Monty Python en estado puro. Bestial.
Los caballeros de la mesa cuadrada: Más de lo mismo. Risa para rato.
Akira: Cualquier amante del anime la habrá visto. Muy buena, pero hay que verla con detenimiento para comprenderla.
Bueno, la lista era más larga, si la encuentro la acabaré, y a ver si la semana que viene tengo tiempo y mejoro la descripción de cada una de ellas. ¡Ya va siendo hora de colocar algo de interés en la página!
Bueno, me ha dado por ahí: a ver si alguien es capaz de darme una demostración al siguiente enunciado. Es algo facilillo, pero bueno, es curioso:
Todo número par mayor que 2 puede escribirse como suma de dos números primos.
¡Espero vuestras respuestas! Al primero que lo resuelva lo invito a comer.
Buenas! perdonad que no haya posteado antes pero llevo una semanita algo pesada. Al igual que mi compañero, yo también soy estudiante de bachillerato, y al igual también, estoy hasta los mismísimos del curso. Harto de estudiar, de hacer siempre los infinitos deberes que a cada profesor se le ocurre mandar cada día -debes hacerlos puesto que si no, serás recompensado con un maravilloso negativo-, finalmente dispongo de un pequeño tiempo para por fin poder escribir algo. La verdad es que cada día me esfuerzo por comprender como quieren que nos sintamos motivados por los estudios si estos no te dejan ni un pequeño espacio para tu diversión, ya que los pequeños espacios se ven reducidos a cero cuando observas la innumerable lista de trabajo. Bueno, ahora me voy a dormir…no es muy tarde, pero después de un largo día haciendo deberes y estudiando a Descartes, creo que mi mente no puede más. ¡Hasta luego!
[tex] a=b \\ a^2 = ab \\ a^2 + a^2 = a^2 + ab \\ 2a^2 = a^2 + ab \\ 2a^2 - 2ab = a^2 + ab - 2ab \\ 2a^2 - 2ab = a^2 - ab \\ 2(a^2 - ab) = 1(a^2 - ab) \\ 2\frac{(a^2 - ab)}{(a^2 - ab)} = 1\frac{(a^2 - ab)}{(a^2 - ab)} \\ \huge 2 = 1[/tex]
Partamos de un sistema definido por un espacio finito determinado. En tal espacio coexisten un numero cuasi-infinito de partículas fundamentales independientes unas de otras que interaccionan de un modo físicamente impredecible según el principio de indeterminación de Heisenberg. Una vez definido el espacio donde nos situaremos, proponemos un experimento, al que llamaremos [tex]E[/tex]. Tenemos que para que [tex]E[/tex] se cumpla, deben cumplirse las condiciones [tex]E_1, E_2, E_3[/tex], por poner un ejemplo. Podemos decir entonces también que la probabilidad de que la aleatoriedad del estado del sistema en el que nos encontramos nos lleve a que alguna de estas condiciones no se cumpla es arbitrario: al no poder controlar las partículas, y sabiendo que son virtualmente infinitas, no podemos saber en qué momento las condiciones se cumplen y en qué no.
Partiendo de ahí, podemos inferir entonces que, para un observador interno al menos y dada la infinidad de condiciones posibles, es imposible deducir las probabilidades de éxito de un experimento, así que la próxima vez que os caiga al suelo una tostada con mermelada, no os traumaticéis: tal vez la pobre tostada estaba probabilísticamente destinada a caer sobre el lado de la mermelada.
Nota: Sí, es cierto, me aburro mucho en casa.
Vaya semanita. Estoy de los exámenes hasta cierto punto determinado de mi anatomía que no revelaré aquí. Básicamente por eso no escribo nada desde hace unos días, pero bueno, total si no lee ni dios el blog tampoco hay mayor problema. Pero yo a mi rollo. Lo primero una cosilla que acabo de leer en ..hmmm.. y que os proporcionará risa para rato. Es impresionante el nivel de creatividad degeneración que tienen los internautas… brutal. A parte de eso, me apetece comentar el tema de la grave crisis internacional que se ha generado a partir de la aparición de una simple caricatura de mahoma en una publicación danesa. Alucino de una manera bestial cuando veo a miles de fanáticos enloquecidos atacar embajadas y demás instituciones por un hecho tan estúpido desde un punto de vista externo. Fenómenos como éstos nos hacen reflexionar acerca de qué demonios hace que la religión, algo tan absurdo como el creer en algo superior sin más, como un niño de cinco años que aún cree que sus papás son perfectos, sea algo tan sumamente importante que pueda hacer que la gente se mate mutuamente. Bueno, básicamente estoy más que harto de las inmundas religiones que frenan nuestro progreso y destruyen nuestra convivencia en una espiral de subnormalidad mental. Que cada uno crea lo que le de la gana, y si a mi me da la gana publicar un póster con Cristo zoo-sodomizando al espíritu santo en forma de despreciable palomita, no tiene nadie derecho a venir a decirme nada al respecto. Conclusión:
Cada uno en su casa y Dios que le largue a jugar a los dados
Los amigos imaginarios no juegan a los dados
(Cosecha propia)
Bueno, ya es un dato más: tengo 17 añitos y curso segundo curso del nefasto bachillerato LOGSE. Y digo nefasto porque, aunque no soy ningún especialista en la materia, creo que tengo motivos suficientes con mi propia experiencia como para opinar que el bachillerato está planteado erróneamente. Y el problema que encuentro está en la curva de aprendizaje.
Partimos de una ESO que aprueba más o menos fácilmente la gran mayoría de los alumnos. Entonces, pese a que te traten de meter miedo en el cuerpo, al llegar al primer curso del bachillerato te das cuenta que no es más que una continuación de la ESO, con un poco más de contenido pero sin problemas excesivos: si superaste la ESO con notas medias, el primero de bachillerato no será duro.
Pero entonces nos encontramos de lleno con el segundo curso, y cuando llegas se te deja muy claro: es un curso preparatorio para realizar la prueba de acceso a la universidad. Tenemos entonces que para dichas pruebas los requisitos académicos son brutales, y es entonces cuando te fijas en lo que has aprendido hasta el primero de bachillerato y comprendes la magnitud del problema: en escasos nueve meses tienes que revisar, reestructurar y sobretodo ampliar todos los conocimientos que ya tienes.
Empieza entonces el infierno: cantidades inabarcables de trabajo para casa, centenares de exámenes imposibles de estudiar sin enloquecer y demás criaturas monstruosas derivadas de la acumulación de temario, todo ello enfocado a que en medio año integres todo lo que desde que tenías seis años no has podido aprender.
Y es por esto que pienso (y quiero remarcar que se trata de una opinión de alguien no experto) que el bachillerato actual debe reformarse. Pero no me sirven medias tintas que retocan temas como la religión pero no llegan al fondo del problema. Aunque a mí digamos ya no me influye, insto a las futuras generaciones a que luchen por el cambio antes de que sea demasiado tarde y se vean envueltos en el infierno que yo ahora estoy metido.
Bueno, ésto es todo por ahora, cuando tenga un hueco reflexionaré sobre las llamadas «asignaturas comunes» que me tienen quemado de verdad. Pero ahora tengo que estudiar un precioso examen de Biología tan denso que creo que voy a enfermar solo de pensarlo, así que paso el testigo a los hipotéticos lectores. ¿Qué opináis al respecto?
¡Hasta luego!